Sonata de Mekania - portada«Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro».

Corre el tiempo en que el trigo alcanza, todavía verde, una altura considerable. El tiempo en que suelo y árboles visten sus más coloridas galas. El tiempo en que se inician las campañas militares. Y los imperiales avanzan raudos, devorando como una plaga todos los recursos que encuentran. Jamás fueron tan numerosas las huestes reunidas para una misma campaña, ni tan espléndidas, ni tan esforzadas. Advertidos con tiempo de su avance, los alanos fortalecen las viejas alianzas, realizan libaciones en honor de sus dioses y se aprestan para la guerra.

 

La publicación de Sonata de Mekania está prevista para finales de año. Pero puede leerla antes, ¡y de forma gratuita! Déjenos su correo en el siguiente formulario y pasará a formar parte de nuestro equipo de lectores cero.